UN TRÁGICO IDILIO . Ya era madrugada y la esperanza se fue sola, abatida, porque no pudo resolver el acertijo La compleja encrucijada desorientó por completo a los seres grises que jamás pudieron aprender a convivir con los sueños La medusa, solitaria y en lo alto, sonreía con tristeza la terrible carga sobre sus hombros se hacía cada vez más pesada con el paso de los siglos pero muy pronto, Perseo, por orden de Atenea, la liberaría para siempre de la eternidad que le fue asignada El día fue todo noche una luna friolenta se arreglaba la bufanda el gélido viento, implacable, atería el pensamiento mientras las congeladas ideas muy quietas, dormitaban. *** EL BLOQUEADO