EL RETIRO de AFALOU Amanece en la Siberia, los primeros rayos de sol comienzan a entrar en la caverna donde está acostado Afalou, “el hombre”. Hacía largo rato estaba despierto pensando cómo iba a resultar la que sería su última cacería. Se sentía cansado, dolorido, con su cuerpo sin fuerzas, agotado. Él se sentía (y lo era), un viejo. Saldrían muy temprano a cazar mamuts, ya que estos comenzaban a escasear y tendrían que caminar mucho, si querían estar de vuelta antes que se ponga el sol. Su dieta –esencialmente carnívora- era a pesar de todo muy variada. Además de mamuts, cazaban Uros (antecesores de los bovinos), algún jabalí y otros mamíferos menores, también incluían en su dieta, peces, setas y hongos. Afalou, estaba preocupado y quería que todos los hombres que le acompañarían – unos 20 ó 30- tengan sus armas – lanzas, flechas y cuchillos- hechas de piedra, huesos, colmillos y madera, listas, ya que se habían visto alrededor de las c...