LA DUEÑA DEL SILENCIO Sí había alguien extraño en ese lugar de ensueño en donde nos encontrábamos, era una hermosa muchacha de unos veinte años, que según supimos después, era la hija de la propietaria de la hostería en El Bolsón. En los casi catorce días que llevábamos hospedados, ella nunca había emitido una palabra y un gran dejo de tristeza se notaba en la mirada de sus ojos claros de color verde. Luego nos enteraríamos la terrible historia de Josefina, tal cual era su nombre. Todo sucedió cuatro años atrás. La madre de Josefina, que era viuda, contrajo nupcias nuevamente con quién parecía ser la persona perfecta para ayudarla a criar a su hija y compartir el manejo de la hostería. Pero muy pronto, luego de unos meses, este individuo mostró su verdadero rostro, empezó a abusar de la pequeña Josefina –que solo contaba con catorce años de edad- y así fue como comenzó su calvario, el que duraría poco menos de un año. Una mañana de primavera...